No vengo de la teoría. Vengo de perderlo todo y reconstruirlo.
Durante 5 años dirigí una empresa de manufactura metálica en Colombia. Facturamos USD 400.000, llegamos a ser 14 personas, y tuvimos a Grupo Éxito —la cadena de retail más grande del país— como cliente.
La perdí. Un cliente grande no me pagó cerca de USD 50.000 de trabajo ya ejecutado, me quedé sin flujo de caja, y el equipo se redujo a una sola persona: yo.
Ese golpe me enseñó lo único que importa: cuando construyes algo, te enfocas en esa sola cosa hasta que da resultados. Así reconstruí. Con IA, con código, con e-commerce. Y en mi primer mes de vuelta facturé USD 5.000 —cobrados, en mi cuenta.
No te voy a enseñar lo que leí. Te voy a enseñar lo que hice.